¡¡¡SE VIENE EL PAPA NEGRO Y EL FIN DEL MUNDO!!! (Nota 2 de 2)

Nota: Profesor Humberto Guglielmin. –

NOSTRADAMUS, ESE DESCONOCIDO
Estamos ante un hombre inexplicablemente exaltado como profeta, como médico, como herborista, como vidente etc. pero la gran mayoría de los que enumeran sus proféticos aciertos, no lo han leído; y tal vez por eso siguen exaltándolo. Solo saben de él lo que han escuchado o leído de otros, como de que era un genio que leyó por igual todo el acontecer del pasado, del presente y del futuro y, como prueba, desgranan una tras otro todos esos supuestos aciertos que le son atribuidos; sin embargo, no podrían identificar el tiempo y el lugar de ninguno de los graves acontecimientos que sucederán en el futuro, ni indicar concretamente en qué parte de sus profecías están preanunciados.
Si el gran profeta dice vaguedades como que habrá inundaciones, sequías, hambre o guerras, y nos delega a nosotros la tarea de señalar el lugar y la fecha en que “sucederían” esas calamidades ¿en dónde está la predicción? ¡Siempre hubo y habrá inundaciones, sequías, hambre y guerras! Otra cosa sería profetizar que, “en un país llamado Argentina, en América del Sur, en una de sus ciudades llamada en Bahía Blanca, el 7 de marzo del 2025, sobrevendrá una catastrófica inundación.” Si este anuncio se hubiera cumplido, estaríamos ante una concreta y sorprendente prueba de su don de profecía.
En el prólogo del libro de sus profecías, publicado por Editorial Salvat se le atribuye una “taumatúrgica sabiduría” (¡¡¡Oh!!!), el conocimiento de por lo menos ocho lenguas, estudios de filosofía, medicina, literatura, astronomía, astrología, matemáticas, geometría, farmacología, propiedades secretas de las plantas…
Excepto medicina, que comenzó a conocer por tener familiares médicos y por seguir esa carrera en Montpellier, no se sabe dónde estudió y se especializó en grado tan excelso en tantas materias tan distintas.
Fue expulsado de los estudios de medicina al hacerse público que ejercía de boticario, vendiendo preparados médicos con recetas de su cosecha. A pesar de venir de una familia de judíos conversos dedicada a la medicina, y de lo aprendido en Montpellier, no le fue muy bien en este campo ya que, una epidemia le llevó a su primera esposa y a dos de sus hijos. Contrajo nuevo matrimonio con Ana de Ponsard, con quien tuvo ocho hijos más. Se lo describe como un hombre de estatura inferior a la normal y de mirada irónica.
Supuestamente sus profecías, escritas estando en profundo trance nocturno, estaban guiadas por la mano de Dios. Afirmó: “La Divina esencia me ha permitido conocer, por medio de las revoluciones astronómicas, la ayuda de la astrología y, sobretodo la Cábala”. El “Divino resplandor se sienta a mi lado”.

LAS CENTURIAS
La primera edición de sus “Centurias” se hizo en Lyon en el año 1555, financiada por el propio Nostradamus. Según los que se llaman sus autorizados intérpretes, predijo absolutamente todos los acontecimientos de alguna importancia, por disímiles que fueran: como la Peste de Marsella, la Unificación Italiana, la Gripe Española, Stalin, Hitler, el asesinato de Kennedy, la elección del nuevo Papa, la Tercera Guerra Mundial, el Covid, la caída del muro de Berlín. La muerte de Isabel II etc. que después de Carlos III se interrumpirá la sucesión al trono en Gran Bretaña etc. etc. A sus “exégetas” no les cabe la menor duda de que también profetizó que el próximo Papa sería negro y que, a continuación, vendría el apocalipsis, el fin del mundo.
Algunas diferencias entre las diversas traducciones de esas supuestas profecías pueden deberse a que la traducción del francés original es calificada en general como mala, y en muchos casos “retocada deliberadamente” para hacerlo mínimamente comprensible; pero una cosa es una mala traducción de Nostradamus y otra cosa, alejarse por completo del original, inventarle profecías o hacerle decir cualquier cosa.

PROFECÍAS SOBRE EL PAPA NEGRO
*Una enorme cantidad de medios, nacionales y del interior, pero también del exterior, mostraron una enorme ligereza al tratar de fundamentar la versión de que el próximo Papa será negro y que, tras él, vendría el fin del mundo. Sin embargo, ninguno de esos medios hizo referencia concreta alguna a la centuria o cuarteta en la que se profetiza la elección de un Papa negro y del fin del mundo. La mayoría de esos medios repitió una supuesta profecía que diría: “Primero vendrá un Papa extranjero (Benedicto XVI), luego un Papa viejo (Francisco) y finalmente un Papa negro. Con él, el fin del mundo”. Este texto, tal como está trascripto no existe, es un completo invento.
*Más adelante, esos y muchos otros medios nombran a dos cardenales negros (siempre los mismos, a pesar de que 33 de ellos son africanos) y vaticinan que uno de ellos será el próximo Papa. Otros medios le hacen decir a Nostradamus que: “El próximo sucesor de Pedro será un Papa negro, y con él llegará el fin del mundo, marcado por un gran cataclismo espiritual, y el juicio final”. Estas palabras son clarísimas en lo que quieren decir, pero este texto no existe entre sus profecías, es un invento.
*Uno de esos medios transcribe una “cita textual,” muy parecida a la ya citada: “Por la muerte de un pontífice muy anciano, será elegido un romano de buena edad, del que se dirá que debilita su sede, pero por mucho tiempo estará sentado y en actividad mordaz” (centuria V, cuarteta 56). Existen diferencias de traducción de esta cuarteta, pero son diferencias atendibles en un escritor tan complicado como Nostradamus; pero, de ninguna manera es aceptable que se añada, como si fuera la continuación de esa misma cuarteta 56, de la centuria V, esta frase: “Un joven de piel oscura, con la ayuda del gran rey, entregará la bolsa a otro de color rojo…”
Es absolutamente inaceptable que esta frase sea la única base para alegar que el futuro Papa será negro. Esta frase, además de significar cualquier cosa, además de hacer sobrepasar cómodamente la extensión que debe tener una cuarteta, además de ser un intento burdo de imitar la forma de escribir de Nostradamus, simplemente es un invento. No existe entre sus supuestas profecías. Pareciera que le hacen decir a Nostradamus lo que los periodistas quieren que diga, para así crear alboroto y audiencia.
Hice la consulta a la IA para que identifique exactamente la centuria y la cuarteta de las Profecías de Nostradamus en que se anuncia la llegada de un Papa negro, y luego el fin del mundo. A ese fin le proporcioné la cita que la prensa suele usar para afirmarlo: “Un joven de piel oscura, con la ayuda del gran rey, entregará la bolsa a otro de color rojo” etc… La respuesta a ese requerimiento fue remitirme a la centuria 8, cuarteta 1, que dice: “Po, nacido, Lorón más a fuego que a sangre será, laude nadar, huir el grande de los perseguidores: los acosará e ingreso rechazará, Pampón, Duranza los tendrá encerrados”. (sic) ¡Clarísimo!

La misma pregunta a la IA fue hecha en otro momento por otra persona, y la respuesta fue: “La profecía de Nostradamus sobre la venida de un Papa negro se encuentra en la Centuria 10, cuarteta 96. Sin embargo, es importante destacar que la interpretación de esta cuarteta es objeto de debate y controversia. La Cuarteta 96 de la Centuria 10 dice: “PAU, NEY, LORON será más de fuego que de mano. Nadar en alabanza, grande a huir el grande, Agredir los montes, dejar correr los arroyos, Pau y Narbona guardarán el puente de la mano.” (¿?) Y continúa la respuesta de la IA: “Algunas interpretaciones sugieren que esta cuarteta se refiere a un Papa que no es italiano (lo que podría interpretarse como “negro,” en término de no ser de la tradición dominante) pero la conexión es muy indirecta y requiere una interpretación muy específica…” ¿Esta cuarteta, por qué anuncia un Papa negro y no que la inundación destruyó mi auto? Ambas interpretaciones son disparatadas, y no tienen absolutamente nada que ver con la delirante letra de la cuarteta.
*Un periódico que presume de serio afirma por ejemplo que Nostradamus anunció claramente la bomba atómica sobre Hiroshima y Nagasaki, y para dar credibilidad a su afirmación remite a la centuria II, cuarteta V que diría: “cerca de las puertas y dentro de dos ciudades, habrá dos azotes como nunca vio nada igual, hambre, dentro de la peste, por el hierro fuera arrojados, pedir socorro al gran Dios inmortal” (¿?).
Partiendo de que en esa profecía no existe precisión alguna sobre el tiempo y lugar en que se cumpliría esa desgracia, y de que podría aplicarse a cualquier situación de guerra, de alteración mental o de calamidad pública en cualquier lugar, está el hecho de que en la cuarteta V de la centuria II “no dice eso”. Traducida fielmente del francés, esa centuria y esa cuarteta dice: “Cuando en el pez, hierro y carta cerrada, afuera saldrá quien después hará la guerra, tendrá en el mar su flota bien dirigida, apareciendo cerca de tierra latina.” (¿?) El primero de estos textos citados, además de ser un completo desvarío, no existe, es un invento.
Como es de regla sobre este tema, la abrumadora mayoría de los medios no hace la menor referencia al lugar de las profecías de donde sacaron esa cita, y este es un detalle fundamental en temas tan importantes, y los periodistas lo saben. Sin embargo, todo sugiere que un periodista, para adelantarse a otros, se largó a escribir sobre la sucesión papal sin el rigor necesario y, luego, sucedió que una enorme cantidad de otros periodistas de casi todos los medios, de casi todos los países, incluyendo los medios “serios”, encontraron una forma fácil y rápida de hacer el artículo o comentario pedido por la dirección, añadiendo o quitando fruta al primer artículo sobre el tema, pero repitiendo sus errores. Todos dicen exactamente las mismas superficialidades y errores.

LA CLARIDAD DE SUS PROFECÍAS
Quien conoce mínimamente a Nostradamus sabe perfectamente que de ninguna manera es claro y coherente; en realidad es un turbión de palabras sucesivas inconexas, delirantes y, en muchos casos, con lugares y palabras inventadas, que hacen absolutamente imposible cualquier intento serio de extraer de ellas algún contenido.
¿Las escribía durante sus libaciones nocturnas, luego de beber abundantemente las pócimas mágicas que no había podido vender, y que se negaba a tirar? Veamos algún ejemplo:
*Centuria III, LXXVII: “El tercer clima comprendido bajo Aries, el año mil setecientos veintisiete en octubre, el rey de Persia cogido por los egipcios: conflicto, muerte, pérdida, gran ofensa a la cruz”.
*Centuria I, XXIII: “En el tercer mes, y levantándose el sol, jabalí, leopardo, al campo de Marte para combatir. El leopardo cansado dirige al cielo su mirada. Un águila ve rodar alrededor del sol”.
*Centuria X, LXXII “El año mil novecientos noventa y nueve siete meses (sic), del cielo arribará un gran rey de horror: resucitar el gran rey de Angolmois, antes después Marte reinar por felicidad”.
*Centuria V, XV “Capturado el gran pontífice mientras navegaba, al faltar el grande de los clérigos tumultuosos: el segundo elegido ausente, su bien maltratado, su bastardo favorito condenado a muerte”.
*Centuria VII, III “Después de Francia, la victoria naval, los barquinonenses, solinones, los focenos: hiedra de oro, el yunque con la bala fundida dentro, los de Tolón estarán de acuerdo con el engaño”.
*Centuria II, LXXIII: “En el lago Fucín, de Benac la orilla, prisionero de Lemán en el puerto de Orguión, nacido de tres brazos predice bélica imagen, por tres coronas al gran Endimión”.
*Centuria C: “Naval pugna noche será superada, el fuego, a las naves en Occidente ruina: rúbrica nueva, la gran nave colorada, irá al vencido, y victoria en brumas”.
La transcripción de estas cuartetas y centurias no fue por selección, salieron por azar… pero son suficientes como para hacerse una idea de “la claridad” con que se expresa. Sus profecías están muy bien tabuladas y es absolutamente inaceptable hacer una cita “textual” y no precisar su exacto origen. Los tremendos titulares sobre temas de tanta importancia como la sucesión papal y el fin del mundo pueden provocar alarmismo y angustias y cuando se procede así, es inevitable pensar en irresponsabilidad, o voluntad de engañar para sí ganar unos puntos de audiencia. Todas, todas sus profecías son tan vagas, inentendibles, oscuras e intemporales, que pueden aplicarse a casi cualquier hecho personal o político del pasado, del presente o del futuro; no es serio presumir que alguien sabe lo que significa esa desastrosa redacción, no significa nada.

CARTA A SU HIJO CÉSAR (extracto)
“Tu tardío advenimiento, César, hijo mío, ha hecho que yo empleara, a lo largo de continuas vigilias, mis tiempos de ocio en referir por escrito y dejarte memoria, después de mi corporal extinción, y para el común provecho de los hombres de todo cuanto la esencia divina, mediante revoluciones astronómicas, me ha revelado. Y desde el momento en que el Dios inmortal ha querido que no hayas venido con las necesarias luces a este terreno árido, y no me refiero a tus huesos, que no están aún desarrollados, sino a tus meses que te hacen incapaz de captar en tu débil entendimiento todo cuanto me veré obligado a aclarar una vez que mis días hayan terminado… puesto que la palabra hereditaria de la oculta predicción pervivirá en mi cuerpo… todo lo que nos concierne está regido y gobernado por el poder inestimable de Dios, al inspirarnos, no por furia, ni por linfático movimiento, sino por confirmaciones astronómicas…”
“… porque los incomprensibles secretos de Dios y la virtud que los efectúa, en su expansión, van más allá del conocimiento natural, tomando su más próximo origen en el árbitro liberal, hace aparecer las causas que ellas por si solas son incapaces de dar a conocer sus contenidos, ni por los humanos augures, ni por otro cualquier conocimiento o virtud oculta, comprendida bajo la concavidad del mismo Cielo, por el hecho presente de la total eternidad, que viene en si misma a abarcar todo el tiempo. Pero mediante cierta indivisible eternidad a través de comiciales debates, las causas del movimiento celeste son conocidas…”
“… a fin de que lo entiendas bien, no te digo, hijo mío, que el conocimiento de esta materia no pueda aún imprimirse en tu débil cerebro, que las causas futuras muy lejanas en el tiempo no estén al alcance del conocimiento de la criatura razonable: sí son, no obstante, la criatura del alma intelectual, ciertas cosas presentes en un futuro lejano no le son ni demasiado ocultas ni demasiado evidentes…”
“… después de largos y prolijos cálculos, convirtiendo los estudios nocturnos en suave fragancia, he compuesto Libros de profecías conteniendo cada uno de ellos cien cuartetas astronómicas de profecías, las cuales, adrede, he querido ensamblar un tanto oscuramente: y son perpetuos vaticinios a partir de ahora hasta el año 3797…todas ellas tendrán efecto en el tiempo de la duración del reino de la Luna…”
“… hijo mío, no voy a divagar demasiado profundamente para la futura capacidad de tu caletre y, además, porque me parece que estos escritos causarán gran sensación y que encuentro que, antes de la gran conflagración universal, se producirá tal cantidad de diluvios y grandes inundaciones que no quedarán muchos territorios sin estar cubiertos por el agua: y durará todo ello tanto tiempo que, a excepción de quienes vivan en el mar o en la montaña, todos, absolutamente todos, perecerán…”
“ … dentro de ciento setenta y siete años, tres meses y once días, a contar de la fecha en que esto escribo, el mundo, antes y después del término que he fijado, debido a graves pestilencias, grandes carestías y guerras, así como terribles y trágicas inundaciones, estará hasta tal punto diezmado, y quedarán tan pocos hombres sobre la tierra, que no se encontrarán brazos suficientes para cultivar los campos… actualmente estamos en el séptimo millar en el cual todo tiene su fin, y nos acercamos al octavo, donde está el firmamento de la octava esfera, que se encuentra en dimensión latitudinal, donde el Gran Dios vendrá a rematar la revolución. Entonces, las imágenes celestes volverán a moverse, y el movimiento superior, que hace que la tierra sea estable y firme, no se inclinará por los siglos de los siglos…”
“… es gracias a ella (la divinidad) que un espíritu angélico inspira al hombre que profetiza: es ella también la que da forma a su fantasía en diversas apariciones nocturnas. En cuanto a la certeza que luego le darán los cálculos astronómicos hechos durante el día, él ha de ponerla en armonía con las santas predicciones del futuro, puesto que los cálculos astronómicos solamente proceden del libre albedrío…”
“Acabo ya, hijo mío, y toma pues este presente de tu padre Michel Nostradamus… En Salón, primero de marzo de 1555.
Fuente: Las Profecías de Nostradamus- versión completa y bilingüe. Ed. Salvat.

Nota: Profesor Humberto Guglielmin.

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