MÁXIMO Y CRISTINA

Nota: Profesor Humberto Guglielmin. –

Máximo Kirchner comunicó el (8/5/26) que iba a ser sometido a una intervención quirúrgica programada, y que «Cristina quería ir a verlo». Y uno se pregunta: Para Máximo, ¿quién es Cristina? ¿No es acaso su mamá? Este sujeto jamás dio señal alguna de pertenencia a una familia en la que existiera un vínculo afectivo entre sus integrantes. Nunca destacó la relación paterno filial que los unía, solo su frio y distante nombre. ¿Fueron una familia bien integrada, o solo los unía el dinero o las posibilidades de aumentarlo? Máximo, jamás llamó papá o mamá a sus padres. Jamás se vio públicamente que tuviera para con ellos un gesto de afecto o cariño. No eran papá o mamá, eran Néstor o Cristina.

Se sabe que estuvo casado con una mujer y que tiene un hijo pequeño, pero, al menos públicamente, no se lo vio con él en alguna visita ocasional. No es obligatorio hacerlo, pero cuando hay afecto, aunque se trate de un hombre público alguna demostración de afecto debe resultar inevitable. Ni Néstor, ni Cristina, ni Máximo demostraron tener el vínculo y sensibilidad que normalmente se manifiesta entre los integrantes de cualquier familia normal. Y eso no es nada bueno pues, las personas emocionalmente castradas son muy peligrosas si llegan a ocupar cargos de importancia, la historia así lo confirma.

La insensibilidad dentro de la familia también se demostrará fuera de ella, y la publicitada sensibilidad de los Kirchner para con los pobres y necesitados, muy bien pudo haber sido una rentable estrategia que suele ser utilizada por cualquier aspirante a ser político en Argentina; pero también puede ser cruelmente falsa, tal como lo demostró su familia con los hoteles, los bolsos llenos de dinero, los millones de dólares de Florencia, etc. etc. Esos dineros no eran para los pobres.

Nota: Profesor Humberto Guglielmin
guglielmin.humberto@live.com

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