APUNTES SOBRE DIOS – parte 7 “NO CREO EN DIOS, CREO EN LA CIENCIA”

Nota: Profesor Humberto Guglielmin

LA RELIGIOSIDAD EN EL MUNDO
La existencia o inexistencia de Dios no se decide por votación entre científicos y filósofos; en temas como este, las cosas no se deciden por mayorías. Por lo tanto, no es cierto que Dios existe porque las iglesias están llenas a rebosar, y no es cierto que Dios no existe porque las iglesias están vacías. Dios existe por encima de esas argumentaciones y, por cierto, no es el hombre el que decide si existe o no. La religiosidad humana a lo largo de la historia siempre tuvo sus vaivenes. Hubo períodos de intensa y masiva religiosidad popular y otros donde esa masividad disminuyó.
Estamos en un período donde el materialismo y el hedonismo se han difundido enormemente, porque la actual “intelectualidad pensante” del planeta, (así es como les gusta autocalificarse) así lo decidió. Nunca en la historia de la humanidad existieron tan variadas y eficaces formas de combatir y ridiculizar la religiosidad de la gente. En el mundo Occidental estamos ante un programa de adoctrinamiento antirreligioso sistemático, facilitado por una cantidad sin límites de dinero y por casi todos los medios de difusión del planeta.
Las directivas que estos grupos “pensantes” dictan desde sus oficinas en Londres, Paris y Nueva York, son inmediatamente puestas en acción en todo el planeta a través de la amplísima gama de medios de difusión que controlan. Los que se resistan irán a la quiebra. Su objetivo es claro: imponer un modelo de hombre descafeínado, frívolo, sin principios, sin pensamiento autónomo, que se deje llevar por la corriente.

DOS MANIPULADORES DE LA MORAL MUNDIAL
George Soros: su enorme capacidad para la especulación financiera le permitió, el 16 de septiembre de 1992, hacer quebrar nada menos que al Banco de Inglaterra, ganando 1.000.000.000 de dólares en una sola jugada. Es el terror de Wall Street y de todos los mercados, ya que puede desestabilizarlos con facilidad a través de la especulación financiera, su medio de extorsión preferido. Él, ateo declarado, dice defender las causas justas y por eso ha donado más de 32.000 millones de dólares (leyó bien) a fundaciones para que promovieran el aborto, el control forzado de la natalidad, la defensa de los derechos de todas las minorías sexuales, las migraciones masivas a Europa y USA desde África y Centroamérica, la islamización de Europa y el control desde las sombras a las instituciones de USA y de Europa. Apostó a que con dinero puede lograr todos sus objetivos. Su accionar es motivo de fuerte preocupación en Hungría, Rusia, Italia, Bulgaria, Eslovaquia, Macedonia etc.
Jeffrey Epstein: es otro magnate financiero, con una enorme capacidad para relacionarse con los políticos más poderosos de la tierra. Al cabo de un tiempo de relaciones puramente sociales y recreativas, ofrecía a sus importantes visitas, el acceso a muy hermosas jovencitas para que interactúen entre ellos, sin límite alguno… esas acompañantes tenían 13 años o más, y eran el resultado de rigurosas selecciones en los países de Europa del Norte. Las elegidas eran llevadas a la isla particular de Epstein en su Jet “Lolita Express”. Todo se hacía con mucha discreción, pero todo estaba permitido. Según la Justicia de USA, las mujeres víctimas de Epstein y sus visitantes, superan cómodamente las 1.000. Por supuesto, y este es el detalle que faltaba, estos encuentros eran debidamente documentados para poder ser utilizados como eficacísima herramienta de extorsión para usar cuando fuera conveniente. Para captar a sus vulnerables víctimas se apoyó en una muy bien organizada y extendida red de colaboradores, y mantuvo su impunidad por tantos años porque sus propias víctimas, por temor, se encargaban de ello.
Las víctimas más conocidas son Virginia Giuffré y el Príncipe Andrés de Inglaterra, hermano de Carlos III. Virginia, no pudiendo soportar los recuerdos de los excesos vividos en esa isla, hace poco publicó sus memorias y puso fin a su vida, en Australia.
Pero, por las diferentes mansiones de Epstein también pasaron el presidente Donald Trump, el ex presidente Bill Clinton, Bill Gates, Elon Musk, Woody Allen (que lo describe como un hombre encantador, que organizaba cenas donde asistían “profesores universitarios, científicos y premios Nobel”), Mick Jagger, Noam Chomsky, Sarah Ferguson, la heredera al trono de Noruega Mette Marit y una gran cantidad de modelos, empresarios, músicos, periodistas y políticos, todos de primer nivel internacional. Según la versión oficial, Epstein tuvo un extrañísimo suicidio en la cárcel; varios forenses opinaron que hubo intervención de terceros.
Entre los más de 3 millones de documentos, 180.000 fotografías, 2.000 videos y comunicaciones varias, aparecen “nombres de altísimo perfil del mundo de la política, la tecnología, el deporte y el espectáculo”. En una de esas comunicaciones Epstein le habla a Elon Musk de futuros viajes y de “fiestas salvajes”. La desclasificación de más documentos puede deparar grandes y desagradables sorpresas para muchos V.I.P.
Epstein había encontrado en la explotación del apetito sexual, una forma eficacísima de ridiculizar todo lo que fuera moral o religión y lo usó como medio para corromper y manipular a gran parte de los dirigentes internacionales. Usó su innegable inteligencia para hacer el mal.
Soros y Epstein, pero también muchísimos otros personajes de la política y las finanzas, quieren imponer una nueva moral basada en la centralidad del sexo y el dinero, y promover todo aquello que ayude a imponer esta nueva moral.

ENSEÑANZAS QUE QUIEREN IMPONER
Las directivas básicas son: que el fin de la vida es todo el placer posible; que hay que pasarla bien porque la vida es corta; que es fundamental tener mucha plata porque con ella se puede lograr casi todo lo que uno quiere; que en la Tierra hay demasiada gente y por eso es preciso ir disminuyéndola con las guerras y la destrucción de la familia tradicional; que la religiosidad la tienen solo los pobres y los ignorantes (¿no será que los pobres, al no estar contaminados por la soberbia, la avaricia, la lujuria, las ansias de poder etc. no se creen más de lo que en realidad son, unas simples creaturas que nacieron y morirán sin llevarse nada de las cosas efímeras que obsesionan a otros, y que por eso tienen mejor percepción de la divinidad?), que la muerte es el fin de todo, y que Dios y el más allá son pamplinas de los curas.

¿TODO PUEDE SER DEMOSTRADO?
También es cierto que algunas personas, basadas en el innegable prestigio que dan las conquistas de la ciencia, creen que es razonable descalificar cualquier cosa que no pueda pasar por la comprobación de laboratorio… El problema de esta actitud es que limita toda la realidad a solo lo que puede ser analizado en el laboratorio; y la realidad es mucho más amplia, y gran parte de ella no puede ser estudiada en el laboratorio, porque no es material.
El laboratorio no puede responder a interrogantes como, ¿el mundo apareció por mero azar o por obra de un Creador?, ¿qué sentido tiene la existencia del hombre?, ¿nuestro breve paso por la tierra acabará en la nada?, ¿la muerte será el fin de todo?, ¿qué hay más allá?, ¿la felicidad consiste en tener mucho dinero y mucho sexo?, ¿es lo mismo ser bueno que ser un sinvergüenza?, etc. etc. Los titiriteros de esta etapa de la civilización Occidental no quieren que se hable de estas cosas: lo importante es sexo, droga y rock and roll, y no distraerse con los enigmas del futuro o con temas medievales. “La fe nos da las respuestas que la razón no alcanza. No todo puede ser demostrado.” Santo Tomás de Aquino.

EL PESO DE LOS ARGUMENTOS
Los argumentos para saber si Dios existe o no, tienen una intensidad que no es percibida con la misma fuerza todo el mundo. Un argumento sobre la existencia de Dios que para muchos puede ser considerado sólido, para otros puede tener un valor solo indiciario, y para un tercer grupo, nada de eso importa. Esta diversa actitud no se da solo en temas teológicos, también se da en las ciencias empíricas.
Para nuestra sorpresa y a pesar de los increíbles avances científicos, decenas de pseudo ciencias gozan de muy buena salud. A pesar de las fotos satelitales y los vuelos de los aviones, todavía hay gente que cree que la tierra es plana; y ¡a veces las personas que defienden esta posibilidad son personas que han estudiado! Hoy es intelectualmente elegante poner todo en duda; no solo si uno es hombre, mujer o un tertium quid, sino incluso si uno es lo que las apariencias muestran, o si uno en realidad es aquello que se autopercibe, un perro, Cleopatra o un marciano.

Tal vez, pensando en la posibilidad de esta estupidez colectiva, Publio Cornelio Tácito (55 a 120) escribió: “Será terrible aquel momento en que haya que desenvainar la espada para afirmar que la hierba es verde y la nieve blanca”. A propósito, ¿las tonterías intelectuales merecen la misma respetabilidad que el pensamiento serio?
Los fantásticos logros obtenidos por las ciencias en los dos últimos siglos llevan a muchos científicos a tener una fe tan ciega en la ciencia, que concluyen que nada debería ser considerado verdad si previamente no ha pasado por la prueba de laboratorio.
Los “cientificistas”, no reparan en que por el laboratorio solo puede pasar lo que es material, lo que puede verse, tocarse, enumerarse, preverse etc. Muchas cosas que son reales no son materiales y por lo tanto no pueden ser analizadas en laboratorio.
Mis pensamientos, mis afectos, mis creencias, etc. son reales, pero no son materiales; por lo tanto, escapan al severo control de la ciencia que, por otro lado, no tiene idea de cómo del cerebro, que es algo material, puede surgir algo no material como es el pensamiento. La ciencia puede producir la fisión o la fusión del átomo, pero no tiene idea de qué es el hombre más allá de describir con admirable precisión su organización. De las leyes de la física y de otras materias, puede describir con exactitud el funcionamiento de cada una de ellas, pero no tiene idea de cómo surgieron y porqué esas leyes se mantienen estables en el tiempo. En el tema de que tratamos, es mucho más importante la Intuición que el Laboratorio.

LAS CIENCIAS Y LA RELIGIOSIDAD
Nadie diría, con seriedad, que ciencia y religión son incompatibles, pero no cabe duda de que, en muchos ámbitos científicos, sí existe un menosprecio indisimulado hacia los que profesan una religión; creen que no tuvieron la formación intelectual conveniente y que por eso son religiosos. Algunos incluso se animan a decir que religión y ciencia son incompatibles. En realidad, cuanto mejor se conocen las leyes que regulan la materia, más asombro producirá saber cómo surgieron. ¿La casualidad o la causalidad?
Si bien a lo largo de la historia hubo algunos severos malentendidos, no es cierto que la Iglesia Católica haya sido enemiga de las ciencias. La civilización Occidental, con sus inevitables defectos, es obra del cristianismo y de su obsesión por mejorar las cosas al servicio del hombre. Es innegable que lo bueno que existe en otras culturas es una imitación de los valores de la Europa cristiana. Chesterton (Londres 1874-1936) escribió: “Creo que nuestra civilización no solo se fundamenta en el cristianismo, sino que es cristiana en su esencia y textura. En otras palabras, creo que, si no hubiera existido el cristianismo ahora no existiría la civilización Occidental”. Los problemas sobrevienen cuando nos apartamos de los valores cristianos.

La Iglesia produjo científicos de primer nivel y algunos de ellos, incluso fueron integrantes de su clero. Veamos brevemente algunos:
Roger Bacon (Inglaterra 1214-1292): era fraile Franciscano. Estableció el método científico, según el cual el conocimiento se adquiere por medios empíricos, la observación a través de los sentidos y el razonamiento inductivo a partir de lo observado. Defendió que “El conocimiento es poder, la ciencia es poder”. Inventó la lupa y creó variadas lentes, propuso la reforma del almanaque Juliano etc.
Roger Boscovich (Duvrognik, Croacia 1711-Milán1787): sacerdote jesuita, fue un notable físico astrónomo y matemático, es considerado uno de los primeros investigadores que hicieron contribuciones muy importantes a la teoría de la física atómica.
Gregor Mendel (República Checa) 1822-1884): monje Agustino, ¡es el padre de la genética moderna!
Georges Lemaitre (Bélgica, 1894-1966): sacerdote, sorprendió a todos los científicos al anunciar en forma impecable la teoría del Big Bang.
Mary K. Keller (U.S.A. 1913-1985): Hermana de la caridad. Fue la primera mujer de USA doctorada en informática. Fue la creadora del lenguaje de computación Basic.

¿TODOS LOS CIENTÍFICOS RENIEGAN DE DIOS?

G. K. CHESTERTON: “Para el ateo, el universo es la obra maestra más sublime, creada por nadie”.
ALBERT EINSTEIN: “Creo en un Dios que se revela en la armonía de todo lo que existe”. “La ciencia sin la religión es coja; la religión sin la ciencia es ciega”.
LUIS PASTEUR: “La poca ciencia aleja de Dios; la mucha ciencia devuelve a Él.
GALILEO GALILEI: “Las matemáticas son el alfabeto con el cual Dios ha escrito el Universo”.
ISAAC NEWTON: “Este bellísimo sistema del Sol, los planetas y los cometas solo pueden proceder del consejo y dominio de un Ser inteligente y poderoso”.
WERNER HEISEMBERG (Alemania 1911-1976): “El primer sorbo del vaso de las ciencias naturales te vuelve ateo; pero en el fondo del vaso, Dios te está esperando.” Premio Nobel de Física. Uno de los pioneros en la construcción de la mecánica cuántica y la formulación del principio de incertidumbre.
MAX PLANCK (Alemania 1858-1947): “La ciencia no puede resolver el misterio de la naturaleza, porque en último término nosotros mismos somos parte del misterio que tratamos de resolver, y ese misterio es Dios”. Max Planck fue el fundador de la teoría Cuántica. Premio Nobel de Física.

STEPHEN HAWKING: “En la parte final de su vida optó por el ateísmo, y escribió: “La religión es un cuento de hadas para personas con miedo a la oscuridad”, afirmación que mereció la respuesta de John Lennox, Doctor en Matemáticas y Filosofía de las ciencias en Oxford: “El ateísmo es un cuento de hadas para personas con miedo a la luz”.
¿La existencia de Dios depende de que haya más o menos científicos que crean o no crean en Él? ¡De ninguna manera! No es la opinión de los hombres la que decide si existe el Sol… Dios es el Ser Supremo que, entre otros atributos, tiene el de ser Inmaterial, y que por lo tanto el avance de las ciencias en la comprensión de los fenómenos naturales no incidirá en que Dios exista o no. Sí deberían hacerse preguntas sobre las fantásticas maravillas que encuentran a medida que avanzan en el estudio de la materia y sus leyes. Dios es absolutamente incomprensible, rebasa completamente la capacidad de comprensión de la mente del hombre. Un dios analizable en el laboratorio o que fuera comprensible para la mente del hombre, no dejaría de ser solamente un hombre, pues todas sus capacidades tendrían límites. El Dios verdadero es Infinito, Eterno, Todopoderoso, Creador de todo lo existente…e Incomprensible para la limitada capacidad de la mente del hombre.
Las huellas de la existencia de Dios están en la perfección de lo creado, y la investigación científica es una de las formas de descubrir esas huellas.

Nota: Profesor Humberto Guglielmin

guglielmin.humberto@live.com

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